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True Story

Pero, entre que estaba difusa la cruda de la tacha de la vispera, haciendome tartamudear como po-porky pi-pig, y entre que soy un naco tepuja del altiplano, el cual se deja apantallar por cualquier rubia jija de su Pedo de Alvarado Tonatiuh, sumado a que soy un culero inseguro collon acomplejado cobarde nalgas meadas, me quede parado, ahi nomas, inmovil de las patas, sobandome las manitas como si fuera el autista del momento. Estaba aterrorizado porque, de hecho, sonriendo como Monolisa, apenitas, de lado, Martin me clavo su mirada azul-no-mames en el ojo izquierdo y senti como se me desfundaba la cazuela de la mierda, como me jalaban los sesos con dos ganchos de ropa por los hoyos de la nariz. -¡Ora boludo! -me autodije con acento de sicoanalista argentino-, esta es la oportunidad para que superer de una vez por tochas tus chingados traumas y dejes el triste consuelo de hacerte chaquiras soñando con ninfetas totalmente Palacio, o que, ¿me vas a decir que Martin no expulsa troncos de ...

Sali a cenar

Sali de casa en shorts de mezclilla Fitch y un sweater rojo de Liverpool que tiene mas años que la Tigresa, mis K-swiss blancos de suela ausente y los lentes enormes que me regalo Alan Zudo. Marcar y colgar. Señal de que ya llegue. Salio, en todo su esplendor, con su sudaderita de la radiografia de un gato y un pantalon de pants, su flequito medio emo tapandole media cara y sus ojotes chistosos y sus pecas que van y vienen por temporadas. Me miro y se sonrio y yo carcajee un poco. "¿Que?" me pregunto. "Tu fleco es lo mas emo de este planeta" conteste. Fuimos a cenar, volvimos a su casa. La abrace y le di un beso suavecito. Me fui caminando y sonriendo, sabiendo que la habia extrañado tanto, que me hacia falta verla, que mis sonrisas son su responsabilidad ahora y que sus cuidados son mis ganas de mañana. Me di cuenta de que estamos enamorados. Los dos. Perdida e irremediablemente. Es curioso, ¿sabes? he tenido oportunidades de engañarla -o sustituirla cuando ...

Diario Intimo de un Guacarroquer.

La cirrosis es un hueco de dolorzototote en medio de tu humanidad, un ¡guayayoy! que no puedes sobarte, pero que te apachurra la panza con unas ganas jijas y espantosas de guacazurrar y que, por mas que metas el dedo en tu gañote y pujes y te bombees el culo con un destapacaños y deyectes todos los jugos y tlacoyos de haba tragados hasta hoy a lo largo de tu estupida existencia, no te sale nada, a no ser por ese ultimo pedazo de carnita babosa que en tu vomito tiene toda la pinta de ser un trozo de piloro cancerudo, digamos que una biopsia de tus adentros. -Armiados Güeva Vil

Si se tratara de dinero

Si se tratara de dinero no descansaria ni los lunes que me entra una güeva de las mil chingadas y me la paso tejiendome chambritas en la cama, mariguano y alcoholizado, hasta el culo de Vicodins y escribiendo hasta la mas minima pendejada que se me ocurre. Si se tratara de dinero no iria a ensayar con ninguna de mis dos bandas ni daria conciertos ni escribiria en este blog, me la pasaria encerrado en el jale- mesta, de 11 a 11 para llegar a los diezmil que me calculan... y encima iria a la oficina por las madrugadas a terminar todas las cosas pendientes que tengo y revisando las ventas de mis muchachas. Es mas, si se tratara de dinero, no me hubiera ido a vivir a la playita y, estando ahi, no me hubiera pasado una semana merendandome a la australiana aquella de metro ochenta, vegetariana ninfomana que nomas queria tener mi chili-güili arremetido entre las patas, me la hubiera pasado en la oficina del edificio leyendo planitos y tachando paredcitas. Es maaaaaaaaas, si se tratara ...

Del silencio 1

Se puede vivir -y estoy de acuerdo- con cierto tipo de silencio, pero vivir en el mutismo casi absoluto -incluso cuando algo que "te importa" esta a punto de salir de tu vida por ello-. me parece, encima de innecesario y de mal gusto, una decision harto estupida. Me convenci de que tenia una vida y razones para vivirla -si, en plural: razones, dos muy hermosas-, para luego recordar por que evito a la gente, por que la misantropia y el ostracismo, por que el no dejar pasar de largo el mas pequeño error al intentar conseguir lo que quiero realmente. Porque si quiero algo, lo quiero bien y completo, no quiero que exista el riesgo de que "tal vez no te pueda dar nunca lo que buscas de mi". Se dice "si". Se dice "no" Se dice "ven". No se deja adivinar a los demas por ver si aciertan -por que ni pa' comprobar nada sirve hacerlo-, por diversion u ocio. Dos personas se conocieron un dia. Cada cual con su cada quien. Tal vez se ro...

VERTIGO

Ella pequeña y llena de gracia. El tan promedio y tan bocasuelta. Ella callada y observadora. El imprudente e inseguro. Ella con no decir te quieros. El con amor flotando en todas partes. Ella conquistandolo sin esfuerzo. El luchando por hacerla feliz. Ella con una hija. El que las quiere a las dos. Ella con un reclamo. El con un chiste. Ella sin miedo aparente. El con miedo hasta de su sombra. Ella con noches y dias de trabajo. El con sueños estupidos. Ella sin aceptar promesas de nada. El con amores eternos que duran lo que duran. Ella viva y sonriendo como cualquier dia. El muriendose otro poquito mas como cualquier noche. El con su miedo a las alturas, a la velocidad, al compromiso, a morir solo, a las coronas de velorios, a los bares y cafes nuevos, a los pasados, a los fantasmas, a llorar, a lastimarla a ella y hacerle lo que a todas: hacerla enamorarse de algo que no existe, de algo vacio: DE EL.

Esta lloviendo otra vez

Hay una mujer desnuda sentada comoda ante la ventana cuadrada en una noche cualquiera de un febrero imperfecto, con un americano caliente en una mano y un cigarro blanco en la otra. Estan rodando lagrimas gruesas por sus mejillas tibias. Espera a un hombre solo. Uno que no va a volver. Ese que murio anoche en un crimen absurdo. En un asalto por 250 devaluados pesos de los del aguila. La lluvia acida y recia resbala por el cristal empañado. Su casa pequeña esta llena de frio. Su casa blanca, llena de muebles y vacia de el, esta cayendose a pedazos grandes y nadie puede verlo. Nadie mas que ella, el cafe negro y los mil cigarros rojos que se ha fumado. La ansiedad estupida la mata. La impotencia ciega la corroe. "Hablemos mañana" le dijo ella, en medio de la pelea imbecil que sostenian. Y el ya no llego mañana, ni llegara nunca. Entro borracho al bar oscuro de costumbre. Se tomo dos cervezas heladas, como siempre. Salio tambaleante y agoniza...